Banxico confirma cambio de material en las monedas. La producción de monedas de 1, 2 y 5 pesos en México viene con ajustes importantes.
La Casa de Moneda informó que estas piezas dejarán de fabricarse con aleación de bronce y aluminio, para pasar a acero con un recubrimiento de bronce, un proceso conocido como electrochapado. La intención es iniciar esta transición a partir de 2025.
Este cambio en la producción de monedas no surgió de la nada. Previamente, desde el año 2022, el Banco de México y la Casa de Moneda comenzaron a analizar la viabilidad técnica de modificar los materiales de estas monedas. Siguiendo la tendencia de otros países que ya aplican esta técnica por sus beneficios económicos.
Banxico anuncia cambio de material en las monedas mexicanas
Además del cambio físico de la también conocida “moralla”, habrá un impacto positivo en las finanzas públicas. Por medio de estimaciones de la institución financiera, el uso del nuevo material para la creación de monedas generará ahorros anuales de entre 300 y 400 millones de pesos.
“Casa de Moneda de México buscará la implementación de diversas estrategias durante el periodo 2025-2030, enfocadas en la transición hacia la producción de moneda metálica de $1, $2 y $5 con acero recubierto de bronce, así como explorar la factibilidad de acuñar otras denominaciones de moneda, a partir de una producción sustentable y con perspectiva de género”, expresa el organismo financiero.
Asimismo, la disponibilidad de monedas y billetes, explicó la institución, depende de factores como la actividad económica, los precios y la demanda estacional. Con base en ello, Banxico calcula cuántas monedas deben emitirse cada año para mantener suficiente circulación.

El efectivo sigue fuerte pese a los pagos digitales
Aunque los medios digitales de pago siguen creciendo, el uso de efectivo aún domina en transacciones diarias. La base monetaria del país aumentó cerca de 4.0 % en el último año, ritmo similar a la inflación, que fue de 4.21 %.
“El Banco Central ha proyectado una mayor demanda de efectivo para los próximos años, en donde la acuñación de moneda se prevé supere los 3 mil millones de monedas al año, para satisfacer las necesidades de la población mexicana para realizar transacciones cotidianas, con independencia de la evolución de los pagos digitales”, afirmó.
Así, pese al auge de las billeteras electrónicas y transferencias móviles, las monedas seguirán siendo parte esencial de la vida cotidiana en México en los próximos años.

























