Escuela Judicial abre a profesionales sin carrera judicial. La Escuela Nacional de Formación Judicial (ENFJ) ha dado a conocer su convocatoria para sumar nuevos integrantes a su claustro docente.
Con una particularidad que ha generado debate entre la población nacional: no se exige que los aspirantes para el puesto que ofrece el programa hayan ejercido funciones jurisdiccionales.
De igual manera, la convocatoria está publicada y dirigida tanto a personas del Poder Judicial de la Federación (PJF) como a “profesionales externos”.
Los cuales cuenten con experiencia en docencia o investigación, sin tener la necesidad de haber trabajado previamente en juzgados o dictado resoluciones judiciales.
Escuela Judicial busca docentes sin carrera judicial para formar profesionales
El documento emitido por la Escuela del Poder Judicial de México establece que la ENFJ busca incorporar “personas docentes especialistas en distintas ramas del derecho”.
De igual manera, se enfatiza la importancia de tener conocimientos sobre “el saber conocer”, “el saber hacer” y “el saber ser y convivir”. Aunque no se especifican criterios mínimos de experiencia jurisdiccional.
Por su parte, la convocatoria resalta que, tras la reciente Reforma Judicial, la Escuela Nacional de Formación Judicial adquirirá más peso al concentrar la formación. Certificación y evaluación del personal jurisdiccional federal.

El registro para la nueva escuela del Poder Judicial de México está abierto desde el día 23 de octubre hasta el 30 de noviembre de 2025. Por su parte, los interesados deberán completar un formulario y cargar su CV en PDF.
Además, una vez que se seleccione a los candidatos al puesto, la ENFJ notificará a los docentes elegidos con al menos 15 días de anticipación antes de que comiencen los cursos de inducción.
A nivel internacional, la Red Iberoamericana de Escuelas Judiciales (RIAEJ) establece en su Manual de proceso de acreditación que los formadores deben contar con experiencia judicial o laboral. Relacionada con los cursos que impartan.
Lo que resalta una diferencia clave en los requisitos que se exigen a nivel mundial en comparación con el territorio mexicano.

























