Gerardo Sifuentes ofrece conferencia sobre ficción en Victoria. Gerardo Sifuentes, escritor oriundo de Tampico, compartió con el público de Ciudad Victoria su conferencia Ovnis, ondas de calor y futuro verde: ciencia ficción en tiempo de cambio climático, una charla que conectó literatura, imaginación y preocupaciones ambientales actuales.
Sifuentes, quien es beneficiario del Programa de Estímulos a la Creación y Desarrollo Artístico 2025, sostuvo una charla sobre cómo el cambio climático abre distintas posibilidades narrativas. Para imaginar muchos futuros alternos y escenarios emergentes.
Además, su amplia experiencia en medios de comunicación, especialmente como reportero y editor de la revista Muy Interesante, también marcó el rumbo de la conversación.
Gerardo Sifuentes profundiza en su conferencia en Victoria sobre narrativas climáticas
La actividad formó parte del Festival Tamaulipas LEE, que durante semanas llevó diferentes conferencias, talleres y encuentros con escritoras, así como escritores de todo el país. Con la intención de fomentar la lectura en distintos sectores del estado.
Según los organizadores, el festival busca acercar contenidos literarios a comunidades fronterizas y urbanas. Mediante actividades abiertas al público y dirigidas a personas de todas las edades.

De igual manera, las sedes anteriores que recibieron el encuentro cultural registraron una gran respuesta por parte del público. Especialmente de quienes disfrutan de temas como la literatura, la divulgación científica y las nuevas perspectivas narrativas.
En su cierre en la capital del estado de Tamaulipas, el Festival Tamaulipas LEE incluyó charlas temáticas. Además de presentaciones editoriales y sesiones formativas para reforzar el vínculo entre creadores y lectores.
Por su parte, la clausura del evento cultural en materia de lectura y escritura buscó destacar el valor social de la lectura. Al igual sobre de qué forma, el papel de la creación literaria funciona como motor de reflexión ante los desafíos contemporáneos de la actualidad.
Por Enrique Jonguitud Blanco

























