Imelda Garza Tuñón habló sobre el profundo trauma que su hijo, José Julián, sigue arrastrando después de la disputa legal por su custodia con Maribel Guardia.
La joven actriz explicó que los eventos traumáticos vividos al ser separado de su madre a principios de 2025 originaron las duras palabras que José Julián expresó hacia su abuela, Maribel.
¿Cómo le causó Maribel Guardia un trauma a José Julián según Imelda Garza?
En declaraciones, Imelda detalló cómo los “pensamientos negativos” de su hijo hacia su abuela están vinculados a la angustia que le causó el proceso de separación.
La joven madre recordó con dolor el día en que separaron a su hijo de ella por 38 días.
“Nos estaban subiendo a una camioneta, él estaba asustadísimo, yo lo llevaba en mis piernas, temblando y llorando, llegamos a la Fiscalía y nos tuvieron ahí sin comer, con frío… Él no sabía dónde estaba, se lo llevaron para hacerle unas preguntas y ya no lo volví a ver hasta que le grité, porque yo lo estaba buscando, y lloró… Entonces, él trae ese recuerdo traumático. Fue un día horrible para él, es algo que no se le hace a ningún niño y yo nunca le voy a perdonar eso a Maribel”, relató Imelda, muy afectada.
Otro tema que afectó profundamente a José Julián fue la promesa de su abuela Maribel Guardia de devolverle su gatita. Promesa que hasta el momento no cumplió.
El pequeño, de 8 años, expresó su dolor por la pérdida de su compañera de vida.
“Lo sintió mucho y le ha llorado bastante a la gatita porque era como su compañerita. Pero ya le dije que le iba a comprar otra gatita y me dijo que no, que no había reemplazo para su gatita”, confesó Imelda.
Además, Imelda Garza Tuñón confirmó que está llevando un proceso legal contra Maribel Guardia por violencia familiar y maltrato psicológico hacia ella y su hijo. La actriz detalló:
“Todo ese maltrato psicológico ya lo demandé, ella (Maribel) está demandada por violencia familiar en mi contra y en contra de mi menor hijo. Obviamente, el niño sí trae ese sentimiento de ‘esta mujer me hizo esto’. Y yo no le dije nada, en absoluto, más que eso, que sí le escribí”, dijo Imelda, dejando claro que las cicatrices emocionales son profundas.

























