La implementación completa de la llamada ley silla en las maquiladoras de la región podría quedarse corta en Ciudad Victoria. Debido a los procesos que requieren movilidad constante o que no permiten trabajar sentados, advirtieron líderes sindicales. Aunque en algunas áreas sí se puede trabajar desde una silla, en muchos puestos resulta imposible. Así lo indicó María Dolores Zúñiga Vázquez, representante de los trabajadores de la maquiladora Kemet.
“En Kemet hay hornos, son zonas con mucho calor donde nadie puede estar sentado. También hay áreas donde se mueve material y es necesario caminar; mientras que quienes revisan productos sí usan sillas”, explicó Zúñiga.

La sindicalista agregó que, aunque la ley silla en maquiladoras, busca ofrecer descansos y reducir las largas jornadas de pie, aplicarla en entornos industriales ha resultado todo un reto.
“Existen lugares estrechos o inseguros, como líneas de producción o cerca de hornos, que complican poner sillas. Algunos procesos requieren estar en constante movimiento y no permiten sentarse”, detalló.
Según sus estimaciones, más de la mitad de los cerca de 500 empleados de Kemet trabajan en áreas donde cumplir con la ley sería complicado. Mientras que el resto permanece de pie hasta 12 horas por turno.
“Aún no se define cómo quedará este derecho, pero dialogaremos con la empresa, que siempre ha respetado los derechos laborales. Podría discutirse en la revisión contractual de marzo de 2026”.

























