Un grupo de madres y padres decidió este lunes colocar cadenas en la entrada de la Secundaria General No. 3 “Rafael Balandrano”, ubicada en la colonia Independencia. La acción buscó llamar la atención sobre la ausencia de dirección escolar desde hace casi seis años. Asimismo, cierran Secundaria 3 en Ciudad Victoria por situaciones que, aseguran, afectan la seguridad y el aprendizaje de sus hijos.
Las familias entregaron un escrito dirigido a la Secretaría de Educación de Tamaulipas para pedir la designación inmediata de una figura directiva. En el escrito explicaron que la falta de liderazgo agravó conflictos internos y generó un ambiente que califican como riesgoso.
“Si tomamos esta medida, no es con el afán de perjudicar a los alumnos, al contrario. Queremos que nuestros hijos sean beneficiados porque han pasado situaciones muy difíciles dentro de la escuela”.
Asimismo, los testimonios mencionan agresiones, presencia de sustancias nocivas y el ingreso de objetos peligrosos al plantel. Esto, sin que exista una autoridad que asuma responsabilidades.
Familias denuncian riesgos y cierran Secundaria 3 en Ciudad Victoria
Una madre habló del miedo con el que envía a su hijo a clases:
“Soy mamá de un alumno que en una ocasión me lo picaron con un lápiz. Imagínense que no hubiera sido un lápiz, tenemos miedo de que un día nos hablen para avisarnos que les hicieron algo”.
Agregó que el ambiente escolar se siente descontrolado. Además, señalaron que sus hijos reciben solo una fracción de las materias asignadas por la escasez de personal docente.
“Nuestros alumnos no pueden estar solos. ¿Entonces qué están aprendiendo? ¿Para qué queremos una escuela si no hay quien se haga cargo?”.
También denunciaron divisiones internas entre maestros y aseguraron tener pruebas de prácticas irregulares.
“Aquí no es una escuela donde hay unidad entre los maestros. Lo digo con pruebas”.
Igualmente, acusaron presuntos desvíos de alimentos destinados al comedor escolar.
“Tengo fotografías donde directivos han estado llevando alimento que envían para el comedor. Queremos reactivarlo para beneficio de nuestros hijos, como debe ser”.

Por su parte, las madres y padres expresaron su preocupación por el deterioro del inmueble, que presenta zonas que consideran peligrosas para los estudiantes.
“Los barandales están a punto de colapsar. Imagínense que un día nos hablen para decirnos que nuestro hijo se cayó. Necesitamos luz verde para empezar a trabajar”.
La comunidad escolar pidió apoyo de la Secretaría de Seguridad Pública para reforzar la vigilancia alrededor del plantel ante jóvenes que ―según relatan― consumen sustancias ilícitas fuera de la escuela.
El documento fue entregado con decenas de firmas. Personal de la SET recibió la queja y, de acuerdo con los padres, se comprometió a responder el próximo lunes.
“Exigimos la presencia de un director responsable que esté a cargo de nuestra escuela. No podemos seguir así. Queremos una escuela digna y de calidad para nuestros hijos”.
Por Jordan Espinosa

























