PEMEX enfrenta su peor producción de gas LP en décadas. La producción de gas LP de Petróleos Mexicanos (Pemex) cayó a niveles que no se veían desde hace tres décadas y media. Una situación que ya impacta la capacidad del país para abastecer su propia demanda y que incrementa la dependencia de las importaciones.
De acuerdo con el reporte operativo más reciente de la empresa estatal, entre enero y octubre de este año se produjeron en promedio 81 mil 574 barriles diarios de gas LP. Este combustible sigue siendo el energético principal para más del 80 % de los hogares mexicanos, por lo que la cifra genera preocupación.
Además del impacto social, el dato refleja una baja de 15.22 % respecto a los 96 mil 220 barriles registrados en el mismo periodo de 2024. También representa el nivel más reducido desde 1990.
PEMEX enfrenta su peor producción de gas LP y crece preocupación nacional
Ante este escenario, Pemex se ha visto obligada a incrementar las compras al extranjero. Actualmente, importa casi el 60 % del gas LP que comercializa en el país, pese a los esfuerzos para mejorar el rendimiento del Sistema Nacional de Refinación.
Tan solo entre enero y octubre, las importaciones promediaron 80 mil 519 barriles diarios, un aumento de 4 % frente al año pasado.
El especialista energético Gonzalo Monroy, director general de GMEC, explicó que el problema se origina en la falta de gas natural. Insumo necesario para operar los centros procesadores.
“Si no hay gas natural, no se pueden echar a andar los centros procesadores de gas. No se echan a andar las petroquímicas, lo que significa que no tendremos gas licuado de petróleo”.

Monroy añadió que Petróleos Mexicanos ha contenido la situación importando grandes volúmenes. Lo que evita un desabasto inmediato, pero genera un riesgo mayor para el futuro del país.
Dijo que el problema de Petróleos Mexicanos ha sido “enmascarado” por parte de la empresa con grandes importaciones, a fin de evitar un desabasto importante. Para finalizar, el especialista advirtió que esta dinámica incrementa la dependencia del gas LP extranjero y compromete la seguridad energética en el mediano y largo plazos.
“Tenemos importaciones gigantescas de gas natural, estamos trayendo gas seco. Ya es prácticamente metano, ya no trae todos los líquidos”, agregó.

























