En el Zócalo de la Ciudad de México, dejó claro el descontento del sector agrícola. Recalcó el hartazgo de los productores ante la falta de atención por parte del gobierno federal en cuanto a los precios justos. Así lo explicó Guillermo Aguilar Flores, presidente del Frente Estatal de Productores Agropecuarios de Tamaulipas, y también coordinador del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano.
Acompañado de productores de otros estados, exigió que se ajusten los precios de todos los granos, sin hacer distinción. Para garantizar la equidad en todo el país. Hizo hincapié en que las negociaciones recientes, centradas únicamente en el maíz. Han ignorado a otros cultivos y regiones, lo que afecta gravemente al campo mexicano.
“Ya llegamos a un hartazgo enorme. Este gobierno dice que es humanista y que escucha. Pero la realidad es que no atiende al campo”.
Aumentan las tensiones en el campo mexicano ante la falta de respuestas del gobierno en cuanto a los precios justos para los productores
A pesar de años de reuniones con dependencias como la Secretaría de Gobernación y la Secretaría de Agricultura (SADER). No han logrado respuestas satisfactorias ni soluciones concretas con respecto a los precios justos para los productores. Si en los próximos días no reciben una respuesta clara de la presidenta de la República, se movilizarán a nivel nacional. Uniendo a ganaderos, cañeros, agricultores y transportistas en una lucha conjunta. Así lo advirtió el presidente del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano.
“El campo mexicano está al borde del colapso. Hemos perdido la rentabilidad. Los precios están por los suelos y los insumos cada vez más caros”.

También criticó la apertura desmesurada de las importaciones de granos. La cual ha asfixiado a los productores nacionales.
“Competimos en condiciones desiguales con agricultores de Estados Unidos y Canadá, donde los créditos y el combustible cuestan menos de la mitad. Aquí, el diésel vale 26 pesos y los créditos hasta 17% de interés”.
Finalmente, hizo un llamado a la unidad de todos los productores. Dejando a un lado las diferencias políticas. Se prevé que las movilizaciones escalen, en caso de que las demandas no sean escuchadas. Incluyendo la toma de la Cámara de Diputados y la Secretaría de Agricultura.
“El campo no tiene color político, su único color es el verde del trabajo”.
Por Lupita Domínguez González

























