En medio de las reformas a la Ley General de Población y otros cambios impulsados por el gobierno federal, la llamada CURP biométrica comenzó a ocupar un lugar importante en la conversación pública en México. Se trata de una versión actualizada de la Clave Única de Registro de Población que integra datos como huellas dactilares, ―fotografía digital―, escaneo de iris y firma electrónica, con el objetivo de fortalecer la identidad legal y hacer más precisos los procesos de identificación.
La propuesta también busca reducir el robo de identidad y facilitar la validación de documentos en distintos servicios. Pero la gran pregunta es: ¿ya es obligatorio obtenerla?
Por ahora, no. En México su tramitación no es obligatoria. Durante esta primera etapa, el proceso es voluntario para la ciudadanía. Aunque las instituciones públicas y privadas deberán aceptarla siempre que alguien la presente.
CURP biométrica en México: ¿qué pasa si aún no la tramitas?
De acuerdo con el Diario Oficial de la Federación, cuando la CURP biométrica se vuelva un requisito oficial podrías encontrarte con algunos obstáculos:
- Restricciones en trámites: servicios como salud, educación, programas sociales o documentos oficiales podrían pedir la versión biométrica.
- Rechazo en gestiones; es posible que debas actualizar tus datos biométricos para completar ciertos procesos.
- Sin multas inmediatas: no habrá sanciones personales en esta etapa inicial, aunque las instituciones que se nieguen a aceptarla podrían enfrentar penalizaciones más adelante.
La transición será gradual, pero quienes no hagan la actualización eventualmente podrían toparse con dificultades inesperadas en trámites cotidianos.

























