La interfaz y el diseño de un casino online es la carta de presentación de la plataforma para los usuarios. Una web con un pésimo diseño puede disminuir el tráfico de una web, incluso si tiene muchas otras virtudes. El efecto rebote causado por el disgusto de usar una mala interfaz repercute en el posicionamiento web. Dicho en otras palabras, el diseño de un casino interviene en sus cualidades de generar dinero.
Claro, la interfaz no es el único factor importante. Los bonos que ofrecen los casinos legales en distintos países también son un gancho potente. En los casinos españoles, por ejemplo, es común encontrarse con una promo de 10 euros o incluso con un bono sin depósito de 20 euros, que suele ser bastante más raro. También hay un montón de recompensas por los primeros depósitos, a veces acompañadas de tiradas gratis. Los aficionados mexicanos al juego buscan ofertas similares en las plataformas locales reguladas. Estas recompensas son claves para atraer nuevos usuarios, por eso el equipo de marketing trabaja sin descanso. Pero para que los jugadores se queden, es igual de esencial tener un buen catálogo de juegos, funciones que no den problemas y, cómo no, una interfaz agradable y sencilla de usar. Ahí entran también otros departamentos, sobre todo los equipos técnicos que se encargan de que todo funcione como debe.
Entonces surge la pregunta: ¿quién decide el diseño? ¿El marketing, que busca persuadir y destacar frente a la competencia? ¿O los desarrolladores, que ajustan el diseño a lo que es técnicamente viable? Para entender cómo se toma esa decisión, primero hay que aclarar el peso que tiene cada uno en el proceso.
El marketing lo es todo para los casinos online
Todas las plataformas de juego dependen de la fama para poder tener éxito. Para los propietarios, la inversión destinada al marketing puede incluso ser mucho mayor a la que realizan en el desarrollo y programación de la plataforma. Y a medida que nacen más y más plataformas de juego legal, más costoso y competitivo se vuelve el campo de batalla de mercadeo. En consecuencia, la influencia del departamento de marketing es absoluta, siendo partícipes tanto en el diseño como en la atención al cliente y en los sistemas de pago.
En el diseño, el departamento de marketing debe dictar qué se va a mostrar y dónde. Su trabajo se basa en la psicología del usuario, las pruebas y el análisis de datos. Ellos saben qué color debe tener el botón de registro — rojo, verde o cualquier otro — y sobre qué fondo colocarlo para lograr una mayor tasa de conversión. Saben qué debe tener la parte visual para captar la atención del visitante.
El “marketer” o experto en mercadeo, es quien guía la visita: ¿qué queremos que haga el usuario?, ¿cuál es la forma más rápida de llevarlo allí?, ¿cómo ocultamos la fricción? Todas estas preguntas las deben responder ellos, y los demás departamentos deben colaborar.
El diseño es un amalgama ejecutado por los desarrolladores
Pese a que la fama es la clave del éxito de un casino, el diseño debe obedecer a los límites de optimización para que funcione bien. Por más bonito y atractivo que pueda parecer, un diseño pesado trae consigo un mal rendimiento, y eso afecta (mucho) negativamente la experiencia del usuario. Al final del día, todas las funciones deben ser orquestadas a la perfección para garantizar fluidez, sostenibilidad y facilidad de uso.
El desarrollador debe ejecutar preguntas como: ¿es factible construir esto?, ¿funcionará igual de bien tanto en iPhone como en un Android?, ¿es la navegación lo suficientemente intuitiva? Básicamente, son los encargados de hacer que el usuario se consiga con algo estable, eficiente y fácil de utilizar.
El peso del departamento de desarrollo es tal: que de nada sirve un buen bono, pues si el usuario no encuentra seguridad y velocidad de carga, posiblemente se irá antes de siquiera ver la oferta de bienvenida o el bonito diseño en alta definición de un sitio. Son los ingenieros detrás de la imaginación de los propietarios y de los publicistas.
El trabajo en equipo
Dada la relevancia que presumen ambos departamentos, la pregunta se responde fácil: ambos deciden. En realidad, los casinos son el resultado de un conjunto de factores de influencia que deben converger en un diseño final. Es decir, se planifican, diseñan y promocionan dentro de las capacidades que la tecnología (y otros factores como el presupuesto) determinan como realistas. Todos contribuyen con su granito de arena, con un feedback frecuente que busca la mejora. Esto incluso resulta lógico, pues a medida que nacen nuevos sitios, también nacen las nuevas ideas, y es tarea continua de todos los elementos del equipo de trabajo el igualar o superar cualquier iniciativa de la competencia.

























