La mayoría en la Cámara de Diputados confirmó que no apresurará la iniciativa sobre la revocación de mandato, por lo que su aprobación podría demorar hasta febrero de 2026.
Ricardo Monreal, coordinador de Morena, aseguró que no habrá prisa para abordar el tema, lo que significa que la propuesta presentada por Alfonso Ramírez Cuéllar podría alargarse hasta el siguiente periodo ordinario, que comienza en febrero.
“La Comisión de Puntos Constitucionales, presidida por el diputado Leonel Godoy, revisará cómo establecer un mecanismo que permita más discusión durante las semanas restantes del año”, explicó Monreal.
Añadiendo:
“Puede que la iniciativa se apruebe a finales de este año, o puede que se espere hasta el segundo periodo que inicia el 1 de febrero. Pero no nos vamos a precipitar. Como dije ayer, vamos a esperar una discusión más amplia para que la sociedad entienda bien de qué se trata la revocación de mandato”.
Revocación de mandato: Diputados prevén discutir hasta febrero
En su conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó como positiva la propuesta sobre la revocación de mandato, y mencionó que podría discutirse en el próximo periodo ordinario de sesiones. El objetivo sería ponerla en la mesa para su deliberación.
—Por su parte—, Ramírez Cuéllar subrayó la importancia de que la consulta de revocación de mandato se realice el primer domingo de junio de 2027. Explicó que esta fecha no solo permitiría un ahorro de casi 5 mil millones de pesos, sino que también elevaría la participación ciudadana. Destacó que se consultará a sectores académicos y expertos en democracia directa y procesos electorales.
Ramírez Cuéllar se mostró optimista sobre llegar a un consenso:
“Creo que es muy importante en una situación financiera difícil. Esto evitará tensiones generadas por procesos electorales muy seguidos. Estoy convencido de que lograremos un acuerdo que garantice la reforma al artículo 35 de la Constitución y que sea aprobada por unanimidad”.
Sin embargo, Ivonne Ortega, coordinadora de Movimiento Ciudadano, opinó que la reforma no debería ni tocarse.
“Lo que se está proponiendo es más una ratificación que una revocación de mandato”, afirmó.
Recordó que Sheinbaum tiene un índice de aprobación del 70 por ciento. Lo que, a su juicio, hace innecesario modificar el proceso.
“Es un derecho de los ciudadanos, no del Gobierno. Si la gente no lo está pidiendo, ¿por qué lo debería pedir el Gobierno?”, concluyó.

























