Las recientes riñas ocurridas fuera de varias escuelas de Ciudad Victoria, han encendido nuevamente las alertas. Sobre la ausencia de protocolos claros y la limitada acción de autoridades educativas y de seguridad. La situación se ha complicado por decisiones aisladas de directivos sin respaldo normativo. Además, de la falta de reglas institucionales que guíen la actuación del personal escolar. Así lo explicó Miguel Ángel Tovar Tapia, presidente de la Sociedad Estatal de Maestros y Padres de Familia de Tamaulipas. El representante señaló que la ley estatal:
“No existe fundamento que autorice a un directivo a imponer sanciones basadas únicamente en su criterio. Lo cual puede derivar en prácticas indebidas o incluso configurarse como abuso de autoridad”.
Recordó que el incidente frente al CBTis 236 es el único que se ha hecho público. Pero insistió en que se debe reforzar la atención para que estas conductas de las riñas fuera de escuelas en Ciudad Victoria, no se vuelvan algo habitual. Sobre la vigilancia externa, indicó que hay un convenio entre la Secretaría de Educación y la Secretaría de Seguridad Pública. Para que policías estén cerca de las escuelas y frenen robos, riñas y disturbios al finalizar clases.
“Sin embargo, la falta de personal impide que el acuerdo se cumpla de manera integral porque no se puede tener policías en todas las escuelas”.
Autoridades y docentes buscan soluciones ante constantes riñas fuera de escuelas en Ciudad Victoria
Aún hay confusión entre directivos y maestros sobre su autoridad para intervenir en conflictos fuera del plantel. Aunque el Código Civil reconoce responsabilidad sobre los alumnos en un radio de aproximadamente 100 metros. Así lo explicó Tovar Tapia.

Aun así, el miedo a denuncias o a la reacción de los padres ha limitado la acción de los docentes, dejando a los estudiantes expuestos. La mayoría de estos comportamientos agresivos, afirmó, tienen origen en el entorno familiar.
“Si no atendemos el problema desde casa, los conflictos seguirán repitiéndose”.
Las zonas periféricas de la ciudad presentan más conflictos por la falta de supervisión constante y la escasa respuesta institucional. Estas riñas evidencian fallas profundas en prevención, vigilancia y acompañamiento a la comunidad escolar. Así lo considero Tovar Tapia.
“Reforzar la coordinación entre autoridades, docentes y padres para garantizar espacios más seguros y evitar que la violencia se normalice”.
Por José Saldaña

























