Luego del robo sufrido por una mujer en la zona de mercados de Tampico, justo frente al módulo de la Guardia Estatal que permanecía inactivo. Se hizo un llamado urgente para reabrir y reforzar la seguridad en el lugar. Así lo exigió José Arturo Gutiérrez Camargo, administrador del mercado Francisco I. Madero en Tampico.
En años anteriores, la presencia constante de la Policía Estatal ayudaba a prevenir delitos, sobre todo robos contra clientes y adultos mayores. Los cuales son más vulnerables al hurto de bolsos y carteras. Así lo detalla Gutiérrez Camargo.
“Con presencia policiaca, el malandro lo piensa dos veces. Eso es lo que está faltando ahorita”.
El administrador lamentó que, al momento del robo reciente en mercados de Tampico, no había personal en el módulo para auxiliar a la víctima ni para actuar de inmediato. Aunque se han instalado cámaras de videovigilancia, el módulo frente al mercado sigue cerrado y con solo un elemento dentro, sin actividad visible.
“No hay policías entrando y saliendo para hacer rondines; el módulo está cerrado. No sabemos qué monitorean o qué funciones cumplen”, indicó Gutiérrez Camargo.

Además, denunció que cuando sucede algún incidente, los locatarios deben recurrir al 911, donde se les solicita información detallada que retrasa la llegada de ayuda. Aunque los locatarios se organizan dentro del mercado con un velador nocturno y rondines de inspectores municipales. Los delitos ocurren principalmente en la periferia, donde la falta de iluminación facilita los robos. Así lo explicó el administrador. Por ello, solicitó apoyo a la regidora Martha Quiroz, presidenta de la Comisión de Mercados del Cabildo de Tampico, para intervenir en las áreas con alumbrado insuficiente.
“La oscuridad se presta para que se realicen actividades delictivas, y ya lo estamos viendo”.
Reiteró su exigencia al municipio y a la Guardia Estatal: reactivar el módulo, reforzar los rondines y mejorar la iluminación. Para proteger a comerciantes y familias que acuden diariamente al mercado. Así lo exigió Gutiérrez Camargo.
“Lo que necesitamos es presencia policial real. Esta zona es muy concurrida y no puede seguir sin vigilancia”.
Por Rufino Aguilera

























