Sergio “Checo” Pérez regresará al volante de un Fórmula 1 antes de iniciar oficialmente su etapa con Cadillac en 2026.
Aunque el piloto mexicano salió de Red Bull con contrato vigente y quedó fuera de la temporada actual, ya tiene una fecha para volver a sentir la velocidad: será en el circuito de Imola y lo hará arriba de un monoplaza Ferrari durante un test privado de dos días.
El jefe de la escudería Cadillac, Graeme Lowdon, confirmó que Pérez volverá a manejar un F1 en ese ensayo especial.
¿Por qué “Checo” probará un Ferrari y no el Cadillac?
La razón es sencilla y está en el reglamento de la Fórmula 1: para este tipo de pruebas, el auto no puede tener menos de dos años de antigüedad. El nuevo monoplaza de Cadillac no cumple con ese requisito, por lo que la opción inmediata es un Ferrari, con el que Checo podrá entrenar a mediados de noviembre.
En este regreso al volante, Pérez dejó claro que necesita adaptación física real dentro del auto:
“Por más que entreno, necesito acumular kilómetros en el auto. Al final, son músculos muy específicos los que se trabajan al volante”, dijo Checo.
un acuerdo con ferrari lo hace posible
El uso del Ferrari no es casualidad. Cadillac tiene un acuerdo de colaboración con la escudería italiana, que será la encargada de suministrar los motores durante las primeras tres temporadas del nuevo proyecto en F1.
Gracias a esa alianza, el mexicano podrá subirse al monoplaza para entrenar mientras espera el momento de manejar oficialmente el auto de su nueva casa.
Por ahora, Checo tendrá que aguardar para conocer el Cadillac en pista, pero este regreso a un circuito de Fórmula 1 le permitirá mantenerse en forma y demostrar que llega a su mejor nivel para el próximo capítulo de su carrera.

























