La sesión solemne en la Cámara de Diputados, dedicada al Día Internacional de los Derechos Humanos, terminó marcada por un fuerte intercambio de acusaciones entre legisladores del PAN y Morena sobre presuntos vínculos con el crimen organizado.
Al tomar la palabra, el panista Germán Martínez afirmó que no se pueden hablar de derechos humanos en un país con narcoterrorismo en Michoacán, impunidad para Gobernadores como Rubén Rocha, de Sinaloa, y una Sección Instructora que oculta expedientes. Durante su intervención, también señaló que los derechos humanos no admiten que “un señor” por muy popular que sea se asuma como “encomendero español” desde su finca y dicte lecciones al país.
Martínez llamó hipócrita conmemorar esta fecha sin hospitales que salven vidas ni escuelas públicas que combatan la ignorancia.
“Los Derechos Humanos nuevos saben que la soberanía no es un discurso en un templete en el Zócalo o un dictado de grandeza en una hamaca en el trópico”, advirtió el legislador.
El panista dijo que seguirán denunciando ante organismos internacionales e incluso ante instancias del T-MEC las agresiones policiacas contra opositores de Morena. También sostuvo que los derechos humanos representan un límite frente al poder y no deben confundirse con roles militares.
En su discurso lanzó preguntas sobre figuras del gobierno federal:
“¿Es (Omar) García Harfuch el jefe de las Fuerzas Armadas o todavía tenemos un Ejército de carrera y de honor? ¿Es la Guardia Nacional la que previene el delito o es la Guardia Nacional la que persigue el delito? ¿Es Ernestina Godoy la Fiscal o el Fiscal es el que en sus ratos libres escribe libros, reniega de su abuelo español y, como emperador romano, levanta o baja el pulgar dictando clemencia o muerte para sus adversarios políticos?”
Martínez también acusó que “el Claudismo” respeta más instrucciones de Donald Trump que los derechos humanos y cuestionó la coherencia del gobierno al firmar acuerdos internacionales.
“¿Con qué cara y con qué palabra se firma un pacto de respeto a los derechos humanos en San José y se le pide confianza para firmar un tratado comercial a Canadá y Estados Unidos? Quizá porque el Claudismo, el Claudismo respeta más las instrucciones de Donald Trump que los derechos humanos”, expresó.
Diputados del PAN y Morena chocan por acusaciones del narco
Después, la morenista Lizbeth Domínguez subió a la tribuna y calificó como un error haber abierto las puertas del movimiento liderado por su partido a Martínez, a quien llamó un personaje nefasto y desmemoriado.
“Desmemoriados y ese que antecedió a la palabra, ese es el error más grande que ha cometido nuestro movimiento aquí, en el país, haberle abierto las puertas al personaje tan nefasto y desmemoriado como Germán Martínez”, señaló mientras su bancada gritaba “¡Presidenta!”.
Domínguez acusó al PAN de ser el mayor ejemplo de narcogobierno. Durante su intervención, legisladores de Morena lanzaron consignas como “¡Hijos de Borolas!” y “¡Margarita está borracha!”. A lo que los panistas respondieron con gritos como “¡Opresores!”, “¡Comisión de Piedra!”, “¡Cártel de Morena!” y “¡Narcomorena!”.
Aunque el coordinador del PVEM, Carlos Puente, pidió poner fin al enfrentamiento. Elías Lixa, del PAN, sostuvo que hablar con la verdad también es parte de la solemnidad de la sesión. Respaldó completamente a Germán Martínez.
“No aceptamos reconvención, porque hemos sido citados a propuesta de la mayoría en esta sesión solemne y venimos a expresar nuestra postura en tribuna tal u como fue acorado por la junta”, dijo.
El cruce de reproches continuó. El morenista Guillermo Santiago cuestionó a los panistas por hablar de derechos humanos. Mientras, dijo, son herederos del narcogobierno de Felipe Calderón y mantienen en prisión a Genaro García Luna.
Finalmente, Ricardo Monreal, coordinador de Morena, pidió a la Presidenta de la Mesa Directiva, la panista Kenia López, concluir la sesión. Afirmó que no había motivo para convertir la discusión en una jornada de odio y rencor. Esto, pese a que aún había legisladores, incluidos de Morena, esperando su turno para hablar.

























