El mundo gamer llora que murió Agnes, mejor conocida como Epic Gamer Grandma. La cual falleció el domingo 21 de diciembre de 2025 a los 78 años. Su carisma y autenticidad la convirtieron en una de las figuras más queridas de TikTok. La noticia se dio a conocer mediante una publicación que conmovió a millones de seguidores alrededor del mundo. Así lo confirmó su nieto, Culsans.
De Nana a estrella digital
Aunque millones la reconocían por su apodo, para su familia siempre fue “Nana”: madre, abuela, hermana, amiga y cuidadora. Su sentido del humor, su calidez y su pasión por los videojuegos fueron clave. Para que se transformara en una creadora digital admirada por públicos de todas las edades. En TikTok e Instagram, Epic Gamer Grandma reunió millones de seguidores que disfrutaban sus partidas, anécdotas y risas. Destacándose en un entorno predominantemente joven por su autenticidad y simpatía.

Murió Epic Gamer Grandma: Últimos meses y causas de su fallecimiento
En sus últimos meses, Agnes enfrentó serios problemas de salud. Pues padecía Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), la cual empeoró en octubre después de sufrir un derrame cerebral que requirió atención médica intensiva. A pesar de los esfuerzos por estabilizarla, su estado continuó deteriorándose hasta su muerte. Así lo relató Culsans. Agnes falleció rodeada de afecto, sosteniendo la mano de su hija Pauline. Un momento que describió como profundamente significativo para la familia. Así lo detalló su nieto, Culsans.
“Ella sabía que era amada”.
Un legado que trasciende TikTok
La influencia de Agnes fue más allá de sus seguidores. Su historia como mujer mayor que encontró su comunidad en línea rompió estereotipos sobre edad y tecnología. Logrando inspirar a muchos a empezar algo nuevo sin importar la etapa de la vida. Familiares y seguidores coincidieron en que Agnes demostró que nunca hay límite para aprender, compartir y hacer reír a otros. En el homenaje familiar, recordaron cómo cada mensaje, comentario y oración de sus seguidores fue fundamental en sus últimos meses:
“Incluso cuando ya no podía responder, escuchaba y sentía la energía de su comunidad”.

























