Antes de que llegue 2026, el PRI en Tamaulipas ya emite ciertas alertas. Su dirigente estatal, Bruno Díaz Lara, sostuvo que los nuevos impuestos en México, centrados en productos de consumo, golpearán directo el poder adquisitivo de las familias.
Según el líder priista, la política fiscal que impulsa el gobierno apuesta por recaudar más. Sin embargo, consideró que esa ruta no se traduce en beneficios colectivos. Al contrario, dijo, convierte a la ciudadanía en una fuente constante de ingresos fiscales, con efectos en la vida productiva del país.
Nuevos impuestos en México impactarían videojuegos, bebidas y productos importados
Asimismo, señaló que los gravámenes ya alcanzan áreas asociadas a sectores juveniles. En particular, mencionó impuestos sobre videojuegos y plataformas de suscripción, lo que, afirmó, marca una tendencia a cargar costos al consumo cotidiano.
Por su parte, advirtió que la presión fiscal también se endurece en actividades como la ganadería y la agricultura. Esto ocurre ―agregó― en un escenario con falta de apoyos al campo, problemas de acceso al agua y ausencia de políticas que empujen la productividad.
De acuerdo con Díaz Lara, este entorno ha generado incertidumbre económica y ha frenado la inversión extranjera, especialmente después de la reforma al Poder Judicial. A ello, añadió la posible reforma electoral como otro elemento que incrementa la desconfianza del sector privado para invertir en el país.
Asimismo, anticipó que Tamaulipas va a resentir en 2026 un aumento generalizado de precios. Esto, derivado de impuestos a bebidas, tabaco y productos importados de origen chino, como ropa y calzado.
Por su parte, advirtió que el próximo año perfila un escenario complejo. Estará marcado por inflación y una disminución sostenida del poder adquisitivo, con riesgo de mayor estancamiento económico.
Por Enrique Jonguitud Blanco

























