Las calles alrededor del Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe, en Ciudad Victoria, han empezado a llenarse. Pues desde principios de esta semana ya se observan los primeros puestos ambulantes en Ciudad Victoria. Los cuales cada año acompañan las celebraciones del 11 y 12 de diciembre. La capital tamaulipeca se prepara para una de sus tradiciones religiosas más queridas. Mientras, fieles, comerciantes y familias se organizan para recibir las mañanitas a la Virgen.
Decenas de vendedores colocan sus módulos a lo largo de la avenida 17 y calles cercanas. Dando así, forma al corredor comercial temporal que se convierte en parte esencial de la festividad. Entre los puestos destacan panaderías móviles, antojitos, juegos mecánicos, dulces típicos y artículos religiosos. Así explicó Don Martín, uno de los primeros en instalarse.
“Cada año venimos temprano para agarrar buen lugar. La gente ya nos ubica y sabe que aquí encuentran el pan calientito y los antojitos después de las mañanitas”.
Su puesto “Rico Pan” suele ser uno de los puestos ambulantes en Ciudad Victoria, más visitados la víspera del 11 y 12 de diciembre. Así se expresó también María Elena. La cual vende elotes asados y en vaso desde hace más de 15 años.
“La tradición no se pierde; hay familias que vienen desde la noche anterior y aprovechan para cenar algo mientras esperan entrar al santuario”.
Comerciantes preparan puestos ambulantes en Ciudad Victoria para la tradicional fiesta de Guadalupe
Los juegos mecánicos también se instalan desde temprano, ofreciendo diversión a los más pequeños con “kamikazes”, “caballitos”, ruedas infantiles y trampolines. Los dulces regionales como cocadas, jamoncillo, palanquetas, tamarindos y obleas. Son ofrecidos en puestos, generalmente atendidos por familias de otros municipios.
La presencia de estos puestos ambulantes en torno al de Nuestra Señora de Guadalupe, tiene décadas de historia. La celebración atrae a miles de personas que llegan a llevar flores, cumplir mandas o participar en las mañanitas entre la noche del 11 y la madrugada del 12. Así lo aseguran cronistas y medios locales.

Durante estas fechas, el tráfico en la zona aumenta. Se realizan cierres parciales y se refuerza la vigilancia con elementos de Protección Civil, Tránsito y Guardia Municipal. La llegada anticipada de los comerciantes permite organizar sus ventas. Además, de asegurar instalaciones eléctricas y preparar insumos para los días de mayor afluencia. Ofreciendo servicios de comida y entretenimiento mientras los fieles esperan ingresar al santuario.
Se espera que a lo largo de la semana el número de puestos se incremente. Formando el corredor festivo tradicional que rodea al Santuario cada 12 de diciembre. Este despliegue genera un impulso económico temporal para decenas de familias. Las cuales dependen de estas ventas anuales.
En los próximos días llegarán más puestos ambulantes en Ciudad Victoria, de pan, antojitos, artesanías religiosas, veladoras, flores, ropa, juguetes y los ya clásicos elotes y dulces típicos. Completando así la atmósfera que caracteriza la festividad guadalupana en Ciudad Victoria.
Por Jordan Espinosa

























