Lejos del bullicio urbano, el periodo vacacional de diciembre se presenta como una oportunidad para quienes buscan descanso entre montañas y senderos naturales en Tamaulipas. Una opción que gana interés cada diciembre para hacer turismo es la Reserva de la Biósfera de El Cielo, ubicada principalmente en el municipio de Gómez Farías, al sur de Tamaulipas.
El clima fresco de fin de año ayuda porque tiene temperaturas moderadas y menos humedad, las caminatas por senderos naturales se vuelven más llevaderas.

El Cielo tiene un respaldo ambiental importante porque el gobierno estatal la declaró área natural protegida en 1987. Incluso recibió reconocimiento a nivel internacional, lo que la consolidó como una de las regiones ecológicas más relevantes del noreste de México.
En cuanto a su extensión, el área protegida abarca más de 140 mil hectáreas donde conviven varios tipos de ecosistemas. Hay selva tropical y bosque mesófilo de montaña, pero también bosques templados de pino y encino.
Esa mezcla de hábitats sostiene una fauna muy diversa como venados cola blanca, ocelotes, pumas, jaguares y jabalíes. También hay una gran variedad de aves ―tanto residentes como migratorias. Además, en la reserva se han registrado numerosas especies de reptiles, anfibios e insectos. Por eso, El Cielo también llama la atención de investigadores, observadores de aves y personas interesadas en la biodiversidad.
Turismo responsable en la Biósfera de El Cielo en Tamaulipas
Durante diciembre, el senderismo suele ser de las actividades más buscadas; los recorridos pueden incluir ríos, cascadas, zonas boscosas y miradores naturales. Desde ahí, se aprecian vistas panorámicas de la sierra.
Asimismo, quienes visitan la zona también pueden hacer fotografía de naturaleza, observación de aves y campismo controlado. Igualmente, recorridos guiados y visitas a comunidades rurales que impulsan el ecoturismo.
Pese a ello, los operadores locales recomiendan recorrer la zona con guías certificados, así como respetar los senderos establecidos y cumplir las normas ambientales.
Así, entre su riqueza natural y el clima favorable de la temporada, la Reserva de la Biósfera de El Cielo se mantiene como uno de los destinos más atractivos de Tamaulipas. Y para muchos, es una forma activa y sustentable de vivir las vacaciones de diciembre.
Por Enrique Jonguitud Blanco

























