En conferencia, Claudia Sheinbaum volvió a responder a las críticas del Partido Acción Nacional (PAN) sobre la aprobación de la nueva Ley de Aguas. La presidenta sostuvo que los argumentos del blanquiazul carecen de sustento, ya que recordó que el agua representa un derecho y no una propiedad privada.
“La postura del PAN (en torno a la Ley de Aguas) demuestra una total ignorancia, lo digo con todas sus letras”,
aseguró la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien además recomendó a los panistas:
“Sería bueno que leyeran la Constitución”.
Sheinbaum explicó que las modificaciones buscan ordenar las concesiones y evitar prácticas irregulares de hace años. También insistió en que la posición del PAN parte de interpretaciones equivocadas. Entre ellas, cuando se afirma que la ley “atenta” contra la propiedad privada del agua.
“La postura del Partido Acción Nacional, la pública, lo que demuestra es una total ignorancia. Así lo digo con todas sus letras. Lo primero, no han leído la Constitución. El agua es un recurso natural, que es un bien de la nación. Eso está desde la Constitución del 17 (1917)”, sostuvo.
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¿Qué dijo Claudia Sheinbaum sobre las críticas del PAN a la Ley de Aguas?
Detalló que las concesiones seguirán intactas, pero ahora ya no podrán venderse ni transferirse sin control, pues deberán devolverse a la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en caso de cambio de uso.
“Lo que dice la Constitución es que se puede concesionar. ¿Qué representa la Ley de Aguas Nacionales? Un ordenamiento de las concesiones. No se toca ninguna concesión, ninguna. Ninguna concesión”,
aseveró.
Sheinbaum ejemplificó cómo, durante años, concesiones otorgadas para uso agrícola terminaron por usarlas en desarrollos habitacionales sin notificar a la Conagua, lo que provocó que se eludieran los pagos correspondientes.
“¿Por qué es esto? Pues porque pasó durante muchos años, imagínense. Un distrito de riego que tenía una concesión para riego agrícola. O una persona que tenía una concesión para riego agrícola. Se vendía la tierra para uso habitacional. Y se vendía con esa concesión del agua. Y nunca se le avisaba a la Conagua que ya no era para riego, sino que era uso habitacional”.
“¿Qué diferencia tiene? Una se paga y la otra no. Entonces, el distrito de riego vendía su concesión, en términos más sencillos. O transmitía su concesión. Y el nuevo desarrollo habitacional no le pagaba agua a la Conagua por la concesión. Porque el riego no se paga, y, en cambio, el uso residencial sí”,
expuso.

























