La atención a los infartos en Tamaulipas sigue siendo prioritaria, sobre todo porque su origen se relaciona directamente con el manejo inadecuado de enfermedades crónicas, señaló el secretario de Salud, Vicente Joel Hernández Navarro.
Aunque las bajas temperaturas pueden influir en algunos casos, el funcionario aclaró que no representan el factor determinante en estos eventos cardiovasculares. En cambio, explicó que el principal riesgo está en padecimientos como la hipertensión, la diabetes y el sobrepeso, cuando no reciben un control adecuado.
“Los factores más importantes para el infarto son las enfermedades crónico-degenerativas como la hipertensión, diabetes y sobrepeso”.
Además, indicó que esfuerzos físicos por encima de la capacidad de cada persona también pueden detonar complicaciones, sobre todo en pacientes que no mantienen un seguimiento médico constante. Por lo mismo, Hernández Navarro insistió en que la prevención marca la diferencia para reducir estos casos en la entidad. Hizo un llamado directo a la población para asumir un mayor cuidado de su salud cardiovascular.
“Lo primero que tenemos que hacer es cuidar bien nuestras enfermedades crónico-degenerativas, cuidar bien nuestro peso, hacer ejercicio y alimentarnos de manera saludable”.
Atención médica oportuna cambia panorama de infartos en Tamaulipas
Respecto a la atención hospitalaria, destacó el funcionamiento del Código Infarto, un protocolo desarrollado en Tamaulipas que ha fortalecido la respuesta médica ante emergencias. Este sistema opera en tres regiones estratégicas: centro, sur y norte del estado.
“Inmediatamente que hay un paciente con datos de infarto, se le realiza un electrocardiograma, se diagnostica y se inicia un tratamiento de trombólisis con un medicamento especial en cualquier hospital de la Secretaría de Salud”.
Posteriormente, los pacientes son canalizados a unidades con área de hemodinamia para realizar el cateterismo correspondiente. Gracias a este procedimiento integral, la mortalidad por infarto en unidades estatales se ha reducido en un 25 %, reflejando un avance relevante en la atención de emergencias cardiovasculares en Tamaulipas.
Por Lupita Domínguez González

























