La prohibición de la comercialización, producción, fabricación, importación y exportación de vapeadores y cigarrillos electrónicos en México será oficial a partir de este viernes 16 de enero, después de que se publicara la reforma a la Ley General de Salud.
El Diario Oficial de la Federación (DOF) divulgó este jueves los cambios aprobados en el Congreso de la Unión en diciembre pasado, que incluyen la modificación de diversas disposiciones de la Ley General de Salud.
Entre las nuevas disposiciones, se establece que se prohíbe en todo el país la adquisición de estos productos con fines comerciales. Además de su preparación, fabricación, mezcla, transporte, almacenamiento, distribución y venta. Esto incluye tanto los vapeadores y cigarrillos electrónicos convencionales como los desechables o de un solo uso.
“La autoridad sanitaria podrá realizar verificaciones, aplicar medidas de seguridad y disponer de los cigarrillos electrónicos y vapeadores de manera sanitaria, sin perjuicio de las acciones de otras autoridades competentes”, se detalla en el decreto.
Monreal aclara que no se trata de una medida punitiva
El líder de la bancada morenista, Ricardo Monreal, aclaró que esta reforma no tiene un enfoque punitivo hacia los consumidores. En sus palabras:
“La ley no criminaliza el consumo ni la posesión individual. Es decir, si un joven está usando un cigarro electrónico o tiene algunos en su poder, no habrá problemas legales. La medida está dirigida a quienes fabrican, distribuyen, venden y publicitan estos productos, los cuales, incluidos los vapeadores, son muy perjudiciales”, explicó.
Monreal agregó que, desde un principio, la reforma se diseñó con un enfoque en la protección de la salud de los jóvenes.
“Estoy muy preocupado por los daños que estos productos causan, especialmente a los adolescentes”, subrayó.
Además, citó datos oficiales del Inegi, que indican que alrededor de 500 mil adolescentes, entre 10 y 16 años, ya consumen cigarrillos electrónicos en México.
“Este dato resalta que los vapeadores se han convertido en un problema de salud pública, especialmente entre niños y jóvenes. Es grave, porque la evidencia científica muestra que su consumo puede tener efectos mortales”, advirtió.
Por último, recordó que en diciembre de 2024 se aprobó la reforma constitucional para prohibir la producción y distribución de estos productos, con el objetivo de mitigar los riesgos para la salud.
“Hoy, ya es una ley obligatoria”, concluyó Monreal.

























