El nombre de Neymar Jr suele ir acompañado de frases que mezclan talento y frustración, una de las más repetidas entre los aficionados es “el príncipe que pudo haber sido rey”, en referencia a una carrera brillante, pero marcada por obstáculos.
Al día de hoy, el delantero vive su segunda etapa con Santos FC, el club donde todo comenzó.
Aunque su paso por Europa fue destacado. La trayectoria de Neymar no alcanzó los logros individuales de otros referentes brasileños. Las constantes lesiones le impidieron consolidarse aún más y, entre ellas, se explica que nunca haya ganado el Balón de Oro. Ese desgaste físico lo llevó incluso a considerar una decisión extrema: alejarse definitivamente del futbol profesional.
De acuerdo con información de Deadline Day, el padre del jugador dio a conocer que Neymar llegó a pensar en un retiro prematuro a los 33 años, durante su etapa más reciente en el Brasileirao. Las lesiones acumuladas y la —dificultad para recuperar— su mejor nivel influyeron directamente en ese momento de duda.
“Ya no puedo más. Necesito una cirugía, pero ni siquiera sé si vale la pena, papá. Estoy agotado”
Obstáculos y lesiones: Neymar pensó dejar el futbol profesional
—Pese a ese panorama—, su regreso al futbol brasileño tuvo momentos de destellos. En medio de una etapa complicada para Santos, Neymar decidió aplazar una operación y asumir un rol clave dentro del equipo. Marcó goles determinantes en las últimas jornadas, ayudó a evitar el descenso y contribuyó a la clasificación a la Copa Sudamericana.
El historial médico del atacante explica buena parte de su desgaste; en la temporada 2023/24 sufrió una rotura de ligamento cruzado que lo mantuvo 340 días fuera de actividad. Y, a su vez, lo obligó a perder 48 partidos. A eso se sumaron problemas musculares, lesiones en el tobillo y el muslo, además de varias intervenciones quirúrgicas.
Tan solo entre las campañas 2024/25 y 2025/26. Neymar acumuló más de 200 días fuera de los campos por lesiones musculares, una lesión meniscal y una operación de rodilla en diciembre de 2025. En total, desde la temporada 2013/14 hasta la actualidad, ha estado ausente más de 1,300 días por distintos problemas físicos.
Ese ir y venir constante entre el terreno de juego y la enfermería no solo afectó su continuidad deportiva. De igual modo, también afectó en su ánimo. Las recaídas y la exigencia de volver siempre al máximo nivel explican por qué Neymar llegó a plantearse, por primera vez de forma seria, la posibilidad de colgar los botines antes de tiempo.






















