El Municipio de Victoria intensificó las acciones para que propietarios con adeudos del impuesto predial regularicen su situación, luego de detectar predios que arrastran deudas de varios años sin respuesta, pese a recibir hasta tres avisos formales.
La tesorera explicó que, en muchos casos, se agotaron las notificaciones administrativas sin obtener reacción de los contribuyentes.
“Hicimos el llamado correspondiente y agotamos las notificaciones administrativas; en estos casos ya no hubo respuesta”, puntualizó.
Aclaró que, hasta el momento, no se ha llegado a la etapa de embargo, ya que la presión administrativa ha generado resultados favorables.
“Muchos contribuyentes, al recibir el requerimiento, se han acercado a pagar y eso ha evitado medidas más severas”, señaló.
Además, destacó que con el arranque del programa fiscal 2026 se mantiene un incentivo relevante para quienes presentan rezagos, al ofrecer la condonación del 100 por ciento en recargos.
“Es una oportunidad para ponerse al corriente sin pagar multas adicionales, especialmente para quienes tienen adeudos acumulados”, expresó la tesorera.
Victoria impulsa acciones de situación de pago predial
Reconoció que el proceso de requerimiento formal ya está en marcha. Y, aunque la respuesta general ha sido positiva, aún existen casos complejos, principalmente en predios abandonados o con propietarios no localizables.
“Ahí el trabajo es más complejo, porque incluso se debe verificar la situación legal del inmueble”, explicó.
Los expedientes turnados al área jurídica seguirán su curso conforme a la ley. Para ello, se solicitó a las instancias correspondientes un análisis detallado de cada predio y de sus propietarios. Con el objetivo de avanzar en la regularización del impuesto predial.
Finalmente, la funcionaria subrayó la relevancia de este ingreso para las finanzas municipales.
“El predial es fundamental para que el municipio pueda seguir invirtiendo en servicios públicos, obras de pavimentación, bacheo e infraestructura que benefician directamente a la ciudadanía”, concluyó.
Por José Saldaña

























