Reynosa; Jaime Jiménez:
El cadáver de un hombre octogenario quedó al descubierto días después que falleció en el interior de una humilde vivienda en Reynosa; el cuerpo se encontraba carcomido por la fauna cadavérica y uno que otro roedor.
Los fétidos olores dejaron al descubierto aquel cadáver en estado de putrefacción que estaba en un domicilio junto a las vías del ferrocarril, en la vieja estación Argüelles.
Los vecinos del ahora occiso dieron aviso a las autoridades correspondientes y desplegaron un operativo; al llegar al lugar, los elementos de la Policía Investigadora acordonaron el área para realizar las diligencias.
Los habitantes del sector manifestaron a los policías que tenían varios días de no haber visto al infortunado hombre de 80 años.
Además, de manera rutinaria llegaron paramédicos de Protección Civil (PC) e ingresaron a la vivienda, pero el hombre, evidentemente, ya había pasado a mejor vida.
Después, al domicilio entraron peritos de criminología de la Unidad Regional de Servicios Periciales, quienes realizaron el peritaje.
Se cubrieron los restos con una sábana y los pasaron a una bolsa especial, después se les canalizó al Servicio Médico Forense (Semefo).
Aunque en un principio se pensó que la muerte de aquel hombre se debió a causas naturales, se trasladó su cuerpo al anfiteatro de la Procuraduría General de Justicia de Tamaulipas (PGJT) Zona Norte, para una autopsia de ley, la cual determinará las causas de su deceso.
Se espera que en el transcurso de la semana sea identificado y reclamado por sus familiares ante la Unidad General de Investigación en turno, cuya autoridad inició una carpeta de investigación.






















