Reynosa; Yenni García Escobar:
Anielka Lisbeth, nicaragüense de tan solo 21 años, acompañada de su familia, decidieron buscar el sueño americano, saliendo de una situación económicamente muy difícil, por lo cual huyeron de su país para llegar a los Estados Unidos, pero lamentablemente no consiguieron su propósito.
“Salimos el 2 de enero de Nicaragua y el camino ha sido duro, difícil. Nos hemos transportado caminando, y en pocas ocasiones en camión, o aventones que nos da la gente mexicana. Logramos llegar hasta Piedras Negras, Coahuila”.
Dijeron que la población mexicana les ofrece dinero, comida y abrigo. Expresaron sentirse agradecidos con cada persona que se han topado en esta travesía. Porque hasta han recibido apoyo cuando se han enfermado de gripe, y les han dado atención médica y medicinas.
“Nosotros queremos llegar a San Francisco, allá tenemos una hermana que nos puede ayudar. Vamos a hacer la lucha y confiando en Dios, para llegar. Nosotros no queremos pasar de ilegales, sino con visa humanitaria, estar legales, poder trabajar y darle una mejor vida a mi hijo”.
Mencionaron, que se separaron de la caravana a la que pertenecían, porque invadió la desesperación en los demás nicaragüenses, hasta el grado de pelearse, por ello buscaron dirigirse a Reynosa y seguir tocando las puertas a Estados Unidos, logrando la meta de reunirse con sus familiares en San Francisco.
Cabe destacar que la familia de Anielka, está conformada, por su suegro, esposo y su hijo de 10 meses de edad, quienes tienen la esperanza de arribar al vecino país, pues en Nicaragua están en crisis no sólo económica sino también social.






















