Berlín; Alemania / Redacción:
Un tribunal alemán sentenció a cadena perpetua por el asesinato de 85 pacientes, a un enfermero que ya cumple en la cárcel esta misma pena.
En sus últimas palabras ante los familiares de las víctimas, Högel “N” de 42 años, dijo estar arrepentido y avergonzado; señaló que durante el juicio llegó a entender el enorme sufrimiento que causó en las clínicas de Oldenburg y Delmenhorst.
Se decidió proseguir las investigaciones de esos presuntos asesinatos, hasta abrirse una nueva acusación formal por 106 homicidios.
Sería preciso realizar las exhumaciones de estos pacientes, algunos de los cuales los habían enterrado en Turquía, para poder determinar la presencia de esas sustancias y su posible muerte por sobredosis.
En el juicio anterior, Högel explicó que había inyectado a hasta a 90 pacientes sobredosis de fármacos, que les causaban alteraciones serias en la circulación y el ritmo cardíaco.
El acusado describió con detalle la tensión que vivía cuando inyectaba el medicamento, lo bien que se sentía cuando conseguía reanimar a las victimas y lo deprimido que lo dejaban las muertes.
Cuando un paciente moría se prometía a sí mismo no provocar más casos mortales, pero sus buenos propósitos “se desvanecían con el tiempo”, explicó, tras admitir que actuó por aburrimiento.
EFE / Vox Populi Noticias






















