Madrid-
Liverpool no caminó solo por Madrid para levantar su sexto campeonato de “Champions”, lo hizo acompañado de toda su historia, de un portero como Alisson Becker que fue una muralla y del olfato goleador de Mohamed Salah y Divock Origi para vencer 2-0 a un Tottenham al que le quedó grande el escenario de la Final de la Liga de Campeones.
Hace un año la suerte no acompañó a los ‘Reds’ contra el Real Madrid, pero ahora el destino les tenía preparada una jugada a su favor, su mejor jugador Salah pudo estar en el campo y en la portería ya tuvieron la seguridad de un buen guardameta.
El camino a la sexta fue sencillo, solo dos minutos bastaron para ponerse al frente con un gol de Salah, él mismo al que extrañaron hace un año.
El egipcio marcó un polémico penal que se convirtió en historia al ser la pena máxima más tempranera en la historia de la “Champions”.

Llegó el medio tiempo al “Wanda Metropilitano” y el marcador no se movió.
Vino la parte complementaria y el Tottenham, toma el mando en la media cancha y arrecia el acoso sobre el marco de Alisson Becker, que empezaba a ser factor.
Son Heung-Min probó de media distancia y atento estuvo Becker, para mandar a tiro de esquina el esférico.
Fueron más de 20 minutos de acoso de parte del Tottenham, hasta que en un tiro de esquina, aparece la figura Divock Origi para con disparo cruzado poner el 2-0 definitivo.
Agencia / Vox Populi Noticias






















