Perpiñán; Francia / Redacción:
Lila “N” de tres años de edad, duró casi una semana junto a los restos de su madre fallecida, hasta que sus vecinos avisaron a las autoridades de la desaparición de la mujer.
Una residente notó que la niña se encontraba sola en departamento y llamó a otra mujer para ir juntas a revisarlo.
“Me pareció extraño que la niña estuviera durmiendo en el balcón, pero decía que su madre estaba durmiendo; un día dijo que su mamá estaba dormida en el baño, así que fuimos a la comisaría”, explicó la vecina.
Mientras esperaban a las autoridades, lograron convencer a la niña de que abriera la puerta; cuando ingresaron, se percataron de un olor nauseabundo. Había latas de cerveza y pastillas por todo el suelo, entonces resguardaron a la menor, hasta la llegada de la policía.
La mujer de 41 años llevaba muerta alrededor de seis días y todo ese tiempo, la pequeña espero a que su madre “despertara”.
Durante ese lapso, la niña consiguió abrir una caja de raviolis para comer y defecó en un pequeño frasco; la madre, estaba bajo vigilancia de los servicios sociales debido a problemas de adicción y trascendió que la menor no iba a la escuela.
Agencias / Vox Populi Noticias






















