Creta; Grecia / Redacción:
Suzanne “N” se desempeñaba como bióloga, pero terminó muerta y abandonada en el interior de una cueva; un granjero confesó haberla violado y matado, informó el comisario a cargo de la investigación, Constantinos Lagudakis, en una rueda de prensa.
El cadáver de la bióloga molecular, quien trabajaba en el Instituto Max Planck de la Universidad de Dresde en Alemania, lo hallaron cerca de la ciudad cretense de La Canea.
A la mujer de 59 años la encontraron en una cueva, utilizada por las fuerzas alemanas de ocupación durante la Segunda Guerra Mundial. Según la prensa local, el examen del cuerpo determinó que le habían tapado la boca y la nariz; luego lo cubrieron con una tela, similar a la utilizada en la elaboración de costales.
“Estamos profundamente conmovidos por este acontecimiento trágico; Suzanne era una científica excepcional, esposa y madre, una mujer deportista”, declaró el Instituto Max Planck.
La fémina estaba casada el científico británico, Anthony “N” y tenía dos hijos; según la policía, el feminicida arrolló dos veces con su coche y la metió en su maletero, para llevarla a la cueva donde la hallaron muerta. Fue “agredida sexualmente” y luego “asfixiada”, según el primer informe de los forenses.
Agencias / Vox Populi Noticias






















