Lincolnshire; Inglaterra / Redacción:
Una pequeña de tan sólo dos años de edad estuvo a punto de perder la vista, tras el feroz ataque de un canino cuando paseaba junto a su familia. El Akita japonés le dejó heridas profundas en la mejilla y la nariz; sus padres gritaban horrorizados mientras la sangre invadió su rostro.
“Pensé que el perro sería amigable con ella, era un show lleno de niños y rodeado de mucha gente”, dijo Megan “N”, madre de la niña.
El ataque que duró unos segundos casi topó con el ojo derecho de la menor, pues el cachorro le dio una mordida a milímetros de distancia. La pequeña Isla “N” había asistido a la Feria agrícola de Winterton, cuando ocurrió la tragedia.
La familia llevó a la bebé gravemente herida al puesto de emergencia de la feria, pero el encargado la derivó al Hospital General Scunthorpe.
Tras evaluar las heridas, los médicos decidieron no realizar suturas, porque podían infectarse las heridas; después de cinco horas de tratamiento y vendaje, se le permitió salir del hospital.
La familia se mostró desesperada por obtener atención médica para Isla y los dueños del Akita japonés, se comportaron de manera indiferente ante el suceso, que pudo terminar trágicamente.
Agencias / Vox Populi Noticias






















