Weinan; China / Redacción:
Para evitar dormirse y terminar sus tareas de la escuela, un jovencito de 13 años se insertó en su pene una aguja de 10 centímetros.
El adolescente no quería confesarle a sus padres, el radical método que había empleado para evitar quedarse dormido; “caminaba inusualmente lento”, dijo su madre. Al parecer, el niño no contaba con que luego de terminar la tarea, no pudiera sacar el objeto en su interior, ya que sólo podían hacerlo mediante una cirugía.
“Finalmente dijo: mamá, tengo que confesarte algo, me quedé dormido mientras hacía la tarea, así que traté de despertarme con una aguja en la uretra”.
“Le pregunté por qué no me lo había dicho antes y me dijo: traté de hacerlo, pero no sabía cómo”; trascendió que el adolescente había sacado la aguja de acupuntura del cajón de su abuela.
El Jefe adjunto de Urología, Wang Shengxing, examinó al muchacho: “le dolía mucho cuando caminaba y cuando orinaba, sus padres estaban bastante angustiados”. A pesar de su malestar, sus familiares no intuyeron el grave peligro que corría su hijo.
“Estaba en riesgo de infección o sangrado; si la aguja se hubiera movido, podría haberle roto la vejiga o las arterias”, explicó Wang.
Agencias / Vox Populi Noticias






















