Monterrey –
Miguel Layún pasó de entrar en quirófano el 28 de mayo para serle extirpado un tumor a reaparecer, feliz, apenas dos meses después, en el partido entre América y Monterrey.
“Estuve bien, me sentí bien. Poder estar en el campo, haciendo lo que más me gusta, es de un valor incalculable”, explicó el ex futbolista del Villarreal tras un encuentro que su equipo perdió por 4-2 pero que a él le sentó como el mayor de los éxitos… Hasta el punto de convertirse, sin pretenderlo, en abanderado en la lucha contra el cáncer.
Cuando el futbolista descubrió en las redes sociales la historia de Roxana, una pequeña de cinco años y cuya familia, a través de un vídeo, suspiraba por conseguir “un milagro como el de Layún”.
El jugador de Rayados a través de su cuenta de twitter pidió ayuda para localizar y contactar con la familia de la niña.
Layún no pudo permanecer al margen. Y fue por esa razón que la ‘llamada de auxilio’ de la pequeña Roxana no fue una molestia para él. Al contrario, encontró una reacción indiscutible. El futbolista de Rayados sintió una inmediata conexión con ella, rememorando su propia experiencia y, consciente, del significado de esta enfermedad que le tocó sufrir y que, sabe, padecen muchas personas.
De esta manera, Miguel Layún, futbolista profesional, personaje público y estimado por tanta gente, entiende que su experiencia, su determinación y su fuerza de voluntad, puede ser tomado como un ejemplo para la pequeña Roxana y, también, para tantos enfermos anónimos que luchan contra el cáncer.
Con sus más de 3.2 millones de seguidores en twitter, la búsqueda de Roxana fue rápida para el jugador de Rayados, quien siente que puede ser un ejemplo para ella y para los demás enfermos, porque al cáncer se le vence como lo ha hecho él. De hecho, ha demostrado que con determinación y fuerza de voluntad, se puede tener una vida normal.
Agencia / Vox Populi Noticias






















