Winston-Salem; Carolina del Norte / Redacción:
Un pequeño niño de cinco años resultó ultimado en un tiroteo, que ocasionaron tres adolescentes sin motivo aparente.
Óscar “N” de 17 años, junto a otros dos jovencitos de 14 y 15, decidieron aterrorizar al vecindario sin razón; consiguieron una pistola calibre 38, subieron a un Sentra plateado y comenzaron a disparar indiscriminadamente.
Las balas impactaron por doquier, incrustándose en las fachadas de tres departamentos y en la carrocería de un vehículo.
Sin embargo, uno de estos proyectiles ingresó a una vivienda del vecindario y alcanzó a un niño de 5 años en la cabeza. Frente al asombro de sus padres y su hermana de tres años, el menor se desvaneció y cayó al piso.
Sus progenitores, Alberto “N” y Alma “N”, lo llevaron al Wake Forest Baptist Medical Center, donde pese a los esfuerzos por salvar su vida, falleció. De acuerdo al informe preliminar de la policía, no hay indicios de un acto premeditado.
“Se cree que es un acto aleatorio de violencia, no está claro cuántos disparos se hicieron”, aseguró el Teniente Gregory Dorn, de la División de Investigaciones Criminales.
Los adolescentes acusados del crimen, quedaron arrestados luego de que los efectivos encontraron el auto que conducían.
Agencias / Vox Populi Noticias






















