Australia / Redacción:
Diez días después de haberse comido un lagarto pequeño (gecko), un hombre murió, su cuerpo empezó a podrirse por dentro.
David Dowell, padre de tres hijos, se encontraba en una fiesta de Navidad cuando lo retaron a comerse un lagarto y él acepto.
Su hermana Hannah Dowel contó que dos días después de comerse al animal lo llevaron de emergencia al hospital porque orinaba oscuro y no paraba de vomitar.
Al principio los médicos dijeron a la familia que se trataba de gastroenteritis pero los resultados de los exámenes revelaron lo peor.
Los síntomas que “pudrían” su cuerpo por dentro eran a causa de salmonelosis o salmonela. La diarrea, los vómitos, empeoraron. Además tenía agua en los pulmones y el abdomen hinchado como si fuera una pelota.

Murió diez días después de haber ingresado al hospital. Los doctores creyeron que David había comido pollo infectado pero Allira Bricknell, la esposa del fallecido, recordó lo que había pasado en la fiesta.
Después de beber un poco de alcohol, alguien retó a su marido de comerse el reptil, sin embargo, ella no recuerda haberlo visto tragarse al lagarto.
El resultado de la autopsia confirmó que sí se había comido al animal.
Bricknell comentó que luego de la muerte de su esposo todavía está buscando respuesta sobre lo sucedido.
“No sabes al 100 por ciento cómo pasó, pero en el certificado de defunción real, sí se mencionó la ingestión de un lagarto, así que supongo que fue eso”, dijo la mujer.
Los especialistas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades advierten que comer este tipo de animales puede ser mortal, ya que se puede contraer salmonela.
Agencias / Vox Populi Noticias






















