Redacción:
Los testimonios aún sorprenden a las autoridades que trabajan en el caso de la monja que ayudó durante años a dos curas, a que violaran niños sordos en el Instituto Provolo de Mendoza en Argentina.
Las víctimas recién se atrevieron a hablar con las autoridades sobre la pesadilla que vivieron en manos del cura Nicolás Corradi y la monja Kumiko Kosaka, y es el diario El País, quien ha seguido desde cerca la desgarradora historia.
Según la versión de quienes dieron su testimonio, la monja “probaba a los niños”, para después entregárselos a los curas. Los golpeaba para poner a prueba su fortaleza y quienes se mostraban débiles, eran violados en un sitio del instituto, denominado “La Casita de Dios”
Antecedentes
Desde tiempo atrás, familiares de las inocentes víctimas trataron de denunciar los crueles hechos, pero nadie los escuchó, pues el cura Nicolás Corradi era un protegido de la iglesia, no obstante, cuando el número de pequeños violentados incrementó fue inevitable ocultarlo, así que los acusados fueron detenidos y ahora enfrentan el proceso.
Se trata de menores que vivían en la pobreza, y asistir al instituto era la puerta para la oportunidad de tener algo. De modo que, los violaban y amenazaban para que no dijeran nada de lo que sucedía ahí dentro.
Cintia, una madre de familia denunció los hechos desde el 2008 pero hasta el 2016 las autoridades detuvieron a los curas y cerraron el centro, pues los investigadores hallaron semen en la ropa interior de una pequeña.
La mujer detalló que los abusos permanecieron hasta el último día y solo se detuvo cuando la niña le dijo todo a una intérprete cuando se encontraban en un edificio con la vicegobernadora y el fiscal. Así mismo, acudieron de inmediato a informarles a ellos e inició la causa. Después de que la menor habló, comenzaron a hablar los demás abusados.
Agencias / Vox Populi Noticias






















