Mugla, Turquía / Redacción:
Una niña rusa de 12 años murió tras ser absorbida por la bomba de la alberca de un hotel donde se hospeda con su familia.
El trágico suceso ocurrió el pasado 18 de agosto, cuando Alisa Adamoya se hospedaba en el hotel Sun HILL con su familia, que habían viajado desde San Petersburgo, Rusia, para vacacionar.
La menor se encontraba nadando en la piscina del hotel cuando su brazo fue succionado por el dispositivo de bombeo.
Durante 15 minutos, su padre y siete turistas que se encontraban cerca intentaron liberarla desesperadamente.
La madre, Natalya Adamova, relató “su padre se zambulló y vio a nuestra hija atrapada bajo el agua. Trató de sacarla pero su mano estaba fuertemente succionada por el tubo de la bomba”.
La única forma de lograrlo fue rompiendo la tubería, pues afirman que el personal del hotel no acudió a ayudar ni apagó la bomba cuando se lo pidieron debido a que no sabían dónde estaba el interruptor.
Tras liberarla, la niña recibió los primeros auxilios, la hospitalizaron de inmediato y estuvo los siguientes 11 días debatiéndose entre la vida y la muerte antes de fallecer.
Los padres de Alicia aseguran que su hija era una excelente nadadora, y señalan al personal del hotel cuatro estrellas por su incompetencia, aseguran que además no había ningún salvavidas en el lugar.
La trágica muerte de la menor ha consternado a sus familiares. El padre, Andris Leikutsis, escribió en sus redes sociales:
“Sabemos que la vida continúa, pero nuestra vida nunca será la misma que antes”.
Finalmente, la policía se encuentra investigando el hecho, y ha ordenado a tres altos funcionarios del hotel que no abandonen el país.
Agencias / Vox Populi Noticias






















