Redacción:
Nostálgica, melancólica o emotiva son elogios poco “tarantinianos” que la crítica dedicó a “Once Upon a Time… in Hollywood”; pero Quentin Tarantino, que admitió que este es un filme muy personal, dijo que en esta mirada al cine de los 60´s no todo es tan bonito y brillante como parece.
“No es un Hollywood todo de color rosa. La película muestra una industria en cambio constante; muestra una industria que puede tener mala memoria y que puede juzgar duramente”, explicó el cineasta.
En la actual era triunfal del cine de superhéroes, las secuelas y los “remakes”, muy pocos directores pueden presumir que sus estrenos sean todavía acontecimientos mundiales.
Presentada con todo lujo y parafernalia en el pasado Festival de Cannes de la mano de un impecable reparto liderado por Leonardo DiCaprio, Brad Pitt y Margot Robbie; “Once Upon a Time… in Hollywood” es un viaje sentimental a la pasión cinéfila de Tarantino y también a sus recuerdos de niño en Los Ángeles.
“He usado eso como ejemplo de vez en cuando porque Alfonso Cuarón realmente enfatizó cómo era una obra de recuerdos, un recuerdo de su infancia. Y esa es la mejor manera de describir esto porque viví en Los Ángeles en aquella época”, reflexionó sobre una cinta que ocurre en 1969.
La historia de un actor venido a menos de wésterns televisivos (DiCaprio) y de su doble de acción (Pitt) es la excusa de Tarantino (Knoxville, EE.UU., 1963) para adentrarse en un Los Ángeles palpitante y con apasionantes cambios asomándose en cada esquina.
“Se ha recreado esta época antes, pero pensé que sería una idea interesante abordarla y crearla con dos personajes que no son de esta cultura”, detalló Tarantino.
“Son de fuera de esa cultura y miran hacia adentro. Y no me acerco desde su perspectiva ni tampoco desde la de los hippies. Como que las pongo juntas y veo cómo lidian entre ellas”, añadió.
De Bruce Lee a Steve McQueen, esta cinta metafílmica encierra cameos y secretos, entre divertidos y cariñosos, para enamorar a los cinéfilos.
Sin renunciar a los diálogos chispeantes, la mezcla de estéticas y géneros cinematográficos y el uso de la violencia que forman parte de su identidad como director; “Once Upon a Time…in Hollywood” deja entrever también una faceta más íntima y tierna de Tarantino, quien aceptó este punto pero cuestionó con suavidad que se trate de su filme “más personal”.
“Puede que lo sea, pero diría que todas mis películas son realmente personales: simplemente entierro eso en un género y no es tan obvio”, explicó.
“Pero el hecho de que se base en la ciudad en la que crecí, en mis recuerdos infantiles y todo eso, la hace personal. No podría haber hecho esta película así si no tuviera recuerdos de deambular por Los Ángeles. Puedo recrear Washington en 1963 mirando fotos, pero nunca sabría más que nadie. De esto, sé cómo era la televisión, cómo sonaba la radio…”, finalizó.
EFE / Vox Populi Noticias






















