Sao Paulo; Brasil / Redacción:
“Empezó a insultarme y me golpeó hasta que perdí la conciencia”, así recuerda Crimeia “N” su primer encuentro con el Coronel Carlos “N”, torturador de la dictadura brasileña y homenajeado por Jair Bolsonaro, antes de convertirse en Presidente del país.
“En diciembre a mi hermana y mi cuñado los aprehendieron; los militares irrumpieron en su casa y yo también quedé detenida, embarazada de casi 7 meses y con mis dos sobrinos de 4 y 5 años”, relató.
La sometieron a diversas torturas físicas y psicológicas como palizas, privaciones de sueño, agua y comida, ruletas rusas o amenazas constantes de que al nacer, matarían a su hijo.
“El médico me dijo que no realizaría el parto, porque no le tocaba guardia y me puso un suero para retrasarlo”, afirmó. Como se opuso a la intervención, la ataron a la cama de piernas, brazos y le introdujeron el suero forzosamente.
Durante el parto, le hicieron una “innecesaria y dolorosa” episiotomía, incisión quirúrgica en la zona del perineo, para ampliar el canal y apresurar el alumbramiento.
“Mientras me cosían sin ninguna anestesia, tuve un shock orgánico por el dolor; tampoco me dijeron si mi bebé se encontraba bien, si era niño o niña”, recordó.
EFE / Vox Populi Noticias






















