El actor Felipe Nájera y su esposo son la primera pareja homoparental

Después de un largo proceso para adoptar se convirtieron en la primera pareja gay a la que el Estado mexicano confió un menor en adopción

EspectáculosNacional

Redacción:

El productor de teatro Jaime Morales y el actor Felipe Nájera, quienes desde el 2012 hicieron historia al convertirse en la primera pareja homosexual en adoptar legalmente en México, relatan la difícil batalla que debieron librar para ejercer su derecho.

Fue en diciembre de 2009 cuando la Ciudad de México se convirtió en la primera en aprobar el matrimonio igualitario en Latinoamérica. Pese a que para entonces la relación entre Felipe y Jaime ya estaba consolidada, decidieron contraer matrimonio como una forma de honrar la histórica lucha social que dio pie a hacer valer ese derecho.

“Cuando vimos el esfuerzo para reformar la ley decidimos casarnos. Era algo que no necesitábamos, éramos una pareja ya consolidada, pero creemos que esta lucha tenía que materializarse con un evento”, cuenta Morales a la AFP.

Tras consolidar su unión de forma legal, la pareja comenzó a sentir el deseo de sumar un nuevo miembro a su familia, por lo que en 2012 iniciaron el proceso de adopción en el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF), lo que recuerdan como algo tortuoso y lento, condicionado por la enorme burocracia del DIF.

Recuerdan que eran la pareja número 220 en el sistema. Parecía no tener fin. Pero entonces surgió una oportunidad en un programa de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) capitalina, donde descubrieron que era posible hacer su sueño realidad.

En la PGJ todo fluyó más rápido: fueron la pareja número 22. Tras completar los requisitos, Alejandra, quien entonces tenía apenas 4 meses de edad, llegó a su vida, convirtiéndose así en la primera pareja homosexual en adoptar a una menor, amparados por la ley del país.

Hoy, Alejandra tiene 7 años y los tres forman una feliz familia. Se sienten dichosos de ser padres de la niña, y saben que eso significa mucho más que “ganar una batalla”

Para nosotros Alejandra no es un trofeo, tampoco una bandera. ¿Con qué moral dicen que tenemos mascotas en lugar de hijos, con qué moral sentencian que los hijos adoptados por familias homoparentales o lesbomaternales se convierten en objetos? Son ellos los que promueven un discurso de odio”, sostienen.

 

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