Redacción:
Apodada la Lady Gaga vietnamita por sus llamativos peinados; Mai Khoi era una exitosa cantante pop en Vietnam hasta que en 2016 se presentó a las elecciones legislativas con un mensaje crítico con el régimen comunista y su música cayó en la clandestinidad.
“Desde que me involucré en el activismo he perdido muchos fans. He sido aislada por el Gobierno y no puedo promocionar mis canciones. Mi música está prohibida en Vietnam, solo puedo hacer conciertos secretos o actuaciones online”, explica en su estudio de grabación de Hanói.
Al contrario que otros disidentes vietnamitas, que llegaron al activismo por insatisfacción política, Mai Khoi; dio el salto sin haber estado antes involucrada en ningún otro movimiento, cansada de que sus composiciones tuvieran que pasar el filtro de la censura.
“Esa fue la primera razón. El arte y la música en Vietnam necesitan libertad, un auténtico espacio libre para desarrollarse. Con la censura, los artistas no nos podemos sentir libres para crear”, dice.
A pesar de que en teoría la ley permite la concurrencia de personas ajenas al Partido Comunista que gobierna el país desde 1975; su incursión en la política 2016 se topó con las restricciones del régimen comunista, que alegó motivos burocráticos para justificar el veto a su candidatura y las de otro centenar de aspirantes independientes.
Sin embargo, aquel intento y su reunión semanas después con el entonces presidente estadounidense Barack Obama; de visita oficial en Hanói, la catapultaron a la primera línea de la disidencia.
Aquel ascenso supuso también el final de su éxito musical en Vietnam: la Policía irrumpió en uno de sus conciertos, sus actuaciones de todo el año fueron canceladas y las presiones gubernamentales le cerraron las puertas de todos los programas de televisión.
Sus canciones se han ido cargando de mensajes políticos desde que formó la banda “Los disidentes” y ella asegura que también se ha ido endureciendo por dentro con su experiencia.
Detrás de sus formas suaves, de su voz dulce por momentos titubeante, y de su sonrisa cándida; Mai Khoi esconde una determinación de acero, con la que no solo crítica a las autoridades vietnamitas sino también a las grandes empresas tecnológicas como Facebook y Google que, a su juicio, se pliegan a las exigencias del régimen.
La cantante lamenta la degradación de las condiciones en Internet y el aumento de las detenciones en los últimos años; pero también percibe un mayor atrevimiento en la sociedad para criticar a las autoridades y celebra que más gente, sobre todo jóvenes, se involucren en el activismo.
Aunque a veces le invada el desánimo por la pasividad política de la mayoría de la sociedad; no piensa en abandonar y espera convencer a miles de vietnamitas para que, como ella, se presenten a las elecciones legislativas de 2021 y venzan el miedo.
EFE / Vox Populi Noticias






















