Columbia Británica, Canadá:
Un hombre terminó condenado a cadena perpetua, después de que confesara haber asesinado a su esposa y a sus dos pequeñas hijas, luego que la primera le reclamara por llegar a su casa en completo estado de ebriedad.
El cruel y sangriento asesinato, ocurrió después de que la mujer identificada como Clara, de 33 años, le reclamara al padre de dos, por el estado inconveniente en el que había llegado al domicilio, pues no era la primera vez que ocurría.
Jacob Forman, furioso por los reclamos, corrió al patio y tomó un mazo con el que atacó a su esposa en la cabeza en repetidas ocasiones, hasta que murió por los brutales golpes.
Posteriormente empezó a idear un plan para también deshacerse de sus dos hijas de 7 y 9 años de edad. Acudió en silencio a la habitación y las asfixió a ambas con una almohada.
Por increíble que suene, el triple homicida escondió los cuerpos en la cochera y continuó su vida normal al día siguiente
Con naturalidad, el sujeto acudió al trabajo y le confesó a un compañero que su esposa lo había abandonado y se había llevado a sus dos pequeñas, lo que lo había dejado “destrozado”.
Sin embargo, según informes de medios locales, su compañero de labores no creyó la historia, y decidió informar sus sospechas a la policía, después de varios días de notar un comportamiento extraño en Forman.
Gracias a la denuncia, los oficiales de Policía en Columbia Británica, Canadá, acudieron a la casa donde ocurrió el triple asesinato, y al hacer una inspección hallaron los cadáveres de las 3 víctimas escondidos en la cochera.
Ahora, un Juez ha declarado cadena perpetua al triple asesino, después de confesar que su esposa lo tenía cansado por los reclamos que le hacía cuando llegaba borracho a su casa. Agregó que mató a sus dos niñas para ahorrarles el sufrimiento de saber que su padre había asesinado a su madre.






















