Estados Unidos-
Naomi Osaka, que no es la que era desde que prescindió de los servicios de Sascha Bajin a la conclusión del pasado Open de Australia, el último torneo que ganó, cedió en los octavos del US Open a manos de Belinda Bencic por 7-5 y 6-4, en 1 hora y 27 minutos.
Osaka no defiende así la corona del año pasado en las canchas de Nueva York y el próximo lunes cederá el liderato de la WTA a Ashley Barty.
Naomi le pega fuerte a la pelota pero Bencic más. A sus 22 años, parece que ha alcanzado la madurez que se le presumía cuando en edad júnior era tutelada por la mismísima Martina Hingis y su madre Melanie Molitor.
Esta temporada, encadenó el título de Dubái con las semifinales de Indian Wells. Definitivamente, la superficie dura es la suya. En esta ocasión se jugó bajo techo por culpa de la lluvia presente en el cielo neoyorquino.
La primera cabeza de serie utilizó la vieja táctica de parar el ritmo del partido cuando su rival le hizo ‘break’ en el quinto juego de la segunda ronda.
Se quejó de la rodilla izquierda, la que tiene vendada, pero no le aplicaron ningún tratamiento. Empezó a hacer movimientos extraños con su pierna. No tuvo tenis ni fuerza para la remontada. Bencic, la decimotercera favorita del cuadro, espera en la antepenúltima ronda a la ganadora del partido en Julia Goerges y Donna Vekic
Agencia / Vox Populi Noticias






















