Redacción:
Un año y ocho meses después de su triunfo en “Operación Triunfo 2017”, que fue seguido por 4 millones de espectadores; Amaia Romero publica al fin su debut discográfico bajo el título de “Pero no pasa nada”, sorprendente y paradójico, toda vez que el suyo es uno los álbumes más esperados de la temporada.
“No quería que sonase muy intenso, que fuese coherente con las canciones y, además, es una coletilla que digo desde pequeña, porque tiendo a relativizar las cosas. También por la espera y las expectativas, porque si va mal, tampoco pasa nada”, afirma.
Romero, que representó a España en Eurovisión 2018, ha querido tomarse “con calma” la preparación de un álbum que ha sido producido por su ídolo Santiago Barrionuevo y que lleva su firma a solas o en coautoría en todos los temas excepto uno.
El resultado es un disco de “pop indie” lánguido y que aborda todas las fases del amor con letras muy sencillas; escritas como una declaración impulsiva de Amaia al otro.
El tono confesional queda instalado desde “la introducción” con “La última vez”, brevísima pieza de poco más de un minuto con el único acompañamiento de una guitarra y un silbido. Solo dos frases: “El avión se va a caer / Tú serás mi última vez”.
Así se dan la mano celebraciones del amor como “Quedará en nuestra mente” o “Nuevo verano” (“Me costó mucho darle forma y llegué a odiarla algunos días”, reconoce sobre ella); de aceptación resignada del final como “Todos estos años” y dos cumbres que se salen del tono predominantemente bucólico al introducir cierto desgarro, “El relámpago” y “Quiero que vengas”, su último sencillo.
“El de este disco es un sonido que me representa bastante, pero no sé si es mi sonido, porque no sé siquiera si lo tengo. Creo que tengo muchos sonidos que me gustan”, apunta ante un álbum del que emana por momentos su admiración por Marisol.
Así lo reconoce Romero: “Han sido tantos años imitándola que se ha quedado algo, aunque sea inconscientemente”; dice antes de develar que no ha tenido oportunidad aún de conocer a su estrella, pero sí de hablar por teléfono con su hija, la actriz María Adánez. “Y me pongo hasta nerviosa”, asegura.
La portada, obra de la diseñadora de moda Paloma Wool, condensa el contenido de “Pero no pasa nada” al presentarla levitando; con el cuerpo desnudo y bañado del melancólico color azul, como el “contraste” en sus canciones entre “fragilidad y poderío”.
En su tour no faltarán otros escenarios emblemáticos como El Liceu de Barcelona el 20 de diciembre o el Circo Price de Madrid el 17 de enero de 2020, hasta el final el 18 de abril de 2020 en el Cartuja Center de Sevilla.






















