Barcelona-
El Barcelona cerró su domingo aplastando al Sevilla en un abrir y cerrar de ojos, con ocho minutos furiosos que hundieron al equipo andaluz, con marcador de 4-0, en duelo donde el mexicano Javier Hernández, vino a causar la expulsión de dos elementos.
El seleccionado mexicano, en una acción echó del terreno de juego al debutante Araujo, por una falta y Dembélé, por reclamos al silbante. Todo esto en 25 minutos que disputó.
Desde el arranque, el Sevilla presionaba, atacaba, se sentía cómodo y feliz, el campeón necesitaba de Messi, controlado muy de cerca, y de la clarividencia que no aparecía de De Jong.
El escenario cambió, de repente y de golpe. Un centro de Semedo desde la izquierda encontró a Luis Suárez desmarcado en la frontal del área para que el uruguayo tuviera tiempo de sacarse de la chistera una magnífica, excepcional, chilena que sorprendió a Vaclik para abrir el marcador.
Golpeado e incrédulo por su mala fortuna, el Sevilla, que apenas un minuto antes del 1-0 desaprovechó una grandiosa ocasión con el cabezazo demasiado picado de Luuk de Jong, recibió poco después dos golpes más, consecutivos, que le hundieron.
Primero con un centro muy cerrado de Arthur que esperándolo con las manos Vaclik acabó con el balón en la red, con la llegada de Arturo Vidal y después, sin tiempo a recuperarse, con la carrera de Dembélé, quien tras un recorte dentro del área saca un remate cruzado a la red.
Pero faltaba aún el cierre de la “Pulga” Lionel Messi, que al 78 transforma el cuarto gol del Barcelona.
Agencia / Vox Populi Noticias






















