Redacción:
Desatada y libre como la pantera de su canción, Mónica Naranjo ha celebrado 25 años de música; conectando su pasado más remoto con su querencia más reciente por el formato sinfónico en un espectáculo.
Cinco años hacía que la artista no pisaba el Palacio de los Deportes de la capital española, donde la han recibido 10,000 personas; fans que en los últimos días no paraban de preguntar por el “Renaissance Tour” de esta diva que, por familiar, no necesita apellidos.
Aunque escasos son los períodos en los que la “pantera de Figueras” se ha mantenido lejos de la esfera pública; el de 2019 es un retorno por todo lo alto con un programa sobre sexo para la pequeña pantalla, una inminente trilogía titulada “Mes Excentricités” y esta gira que conmemora su primer álbum.
La versión oficial cuenta que antes de convertirse en una de las grandes voces de la música española; con más de 10 millones de copias vendidas en todo el mundo, la falta de repercusión en España de sus intentos por convertirse en alguien la llevaron a México, donde publicó con éxito “Mónica Naranjo”.
Así han empezado dos horas de un espectáculo apabullante, con su inseparable Pepe Herrero al frente de 60 personas entre orquesta sinfónica; banda de rock y un coro ingente abriendo las puertas del cielo (o del infierno) para la reentrada de la estrella con “El amor coloca” ante carteles que proclamaban: “¡Gracias por volver!”.
No ha sido todo en el desfase final, pues aún han sonado la reciente “Libre amar” y, sobre todo, el momento “más romántico” de la velada, el de la naif “Las campanas del amor”, haciendo felices incluso a los que momentos antes se quejaban de que Naranjo pareciera “una banda sonora de Bayona”.
EFE / Vox Populi Noticias






















