Nueva Delhi, India / Redacción:
A una joven a la que su padre y su hermano le arrojaron ácido por no querer casarse con el hombre que habían elegido para ella, la obligaron a callar hasta que se animó a denunciarlos.
La fémina los perdonó para no tener “cargo de conciencia”; sus agresores pasaron sólo 3 años en prisión y ya están en libertad. En un momento de gran trauma psicológico, las víctimas deben afrontar una dura decisión, aún más difícil si todo ocurre en el ámbito familiar.
La ley acepta un tipo de venganza o “ghesas” como un perdón al agresor, así como condenas penitenciarias que están aumentando y el pago del llamado dinero de sangre.
Los “ghesas”, consisten en inyectar con una jeringa una pequeña cantidad de ácido al atacante, en las mismas zonas del cuerpo que la víctima tiene desfiguradas. Aunque la ley los respalda, implica una serie de dificultades y los médicos se niegan a implementarlos.
En la mayoría de los casos, no es posible aplicar un daño igual y los doctores no quieren hacerlo, porque serían responsables de cualquier problema.
EFE / Vox Populi Noticias
Puedes Ver: Abuelito de 86 años es detenido por amenazar con pistola a niños






















