Redacción:
La respiración es pieza clave para garantizar que el sueño ha cumplido su función de reparar cada uno de los sistemas del organismo. Es tan importante dejar de roncar y dormir adecuadamente que de ello depende la calidad de la vida.
Son ideas sencillas que funcionan como expectorantes o descongestivos nasales, parte de las tradiciones que se transmiten de boca en boca. Brindan alivio pero no reemplazan al médico.
Miel
Es un excelente expectorante natural, elimina las flemas y es útil para controlar las infecciones en la garganta y disminuir su irritación, un factor que puede estar causando los ronquidos. Haz gárgaras con una infusión tibia de hojas de frambuesa y dos cucharadas de miel en media taza de agua.
Menta y Eucalipto
Conocidas por sus poderes expectorantes, ambas plantas abren las vías respiratorias y suavizan la garganta. Una mezcla efectiva es tomar aceites esenciales, mezclarlos en partes iguales con agua y rociar la cabecera de la cama antes de acostarte.
La cebolla
La cebolla es un descongestivo natural, y la obstrucción de las vías respiratorias es una de las causas del ronquido. Puedes cortarla por la mitad y espolvorear sal sobre ella. Luego debes dejarla en un plato en la mesa de luz.
Aceite de oliva
Anímate a esta pócima anti-ronquidos: mezcla un vaso de aceite de oliva y 50 gramos de ruda en un recipiente hermético. Deja macerar tapado durante 2 semanas, cuela y guarda en un recipiente oscuro. Aplica antes de dormir, sobre las aletas de la nariz, el cuello y la nuca.
Inhalador casero
Otro remedio sencillo es preparar una solución salina con una taza de agua a temperatura ambiente, media cucharadita de sal y una pizca de bicarbonato de sodio. Tenla a mano y aplica un chorrito en la nariz antes de acostarte: si roncas por tener la nariz tapada, esta idea puede funcionar.






















