Redacción:
Expertos de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos han relacionado un compuesto denominado I3C, que se encuentra en el brócoli y otras verduras crucíferas; con la actividad de uno de los genes supresores de tumores más potentes del cuerpo.
El estudio dice que el indol-3-carbinol o I3C está involucrado en una compleja reacción química en cadena que ayuda a liberar de interferencias a un gen supresor tumoral para que pueda hacer su trabajo.
“Para aprovechar la capacidad anticancerígena del I3C; habría que desarrollar una píldora basada en este compuesto; que parece ser bien tolerado por los humanos, pero habría que investigar las dosis apropiadas y sus efectos no deseados”, señala el profesor Pier Paolo Pandolfi, autor del hallazgo.
“El brócoli es considerado un “superalimento” por su alta densidad nutricional y bajo aporte calórico; y hay evidencia científica de que consumirlo ayuda a reducir la probabilidad de padecer cáncer de colon por su alto contenido en selenio”, detalló Rubén Bravo, dietista experto en nutrición y gastronomía.
Por su alto contenido en fibra y bajo valor calórico; el brócoli es una gran opción si tu objetivo es calmar la ansiedad de comer. Además, refuerza la flora bacteriana gracias a su aporte en azufre.
Estudios han demostrado que la presencia de sulforafano en este vegetal, lo convierte en un alimento estratégico para combatir la bacteria Helicobacter pylori, que es la responsable de úlceras gástricas, tumores y cáncer de estómago.
Es importante la forma en que se prepara ya que hervirlo o cocinarlo en alta potencia en el microondas; se desactiva la mirosinasa, una enzima necesaria para que se sintetice el sulforafano.
El brócoli se puede combinar con otras crucíferas crudas, mostaza picante o wasabi, ya que estos alimentos contienen esta enzima.
Otras plantas que forman parte de las crucíferas son la rúcula, coliflor, rábano, nabo, col, coles de Bruselas, berros, entre otras.






















