España-
Iker Casillas se retira del fútbol. El infarto que sufrió en el entrenamiento del Porto, el pasado día 1 de mayo, obliga a poner punto y final a la carrera del mejor portero español de la historia y uno de los más laureados del fútbol mundial. Ahora 1039 partidos y 24 títulos después, una de las grandes leyendas modernas del madridismo cuelga los guantes de manera obligada a los 39 años. El guardameta lo anunció a través del perfil de sus redes sociales.
Desde aquel 1 de mayo en el que Casillas dio el susto, las especulaciones sobre su futuro siempre se habían encontrado con la oposición frontal del propio Iker, que quería esperar a los dictámenes médicos para tomar la decisión y ser el dueño de su destino, poder anunciar él mismo su retiro del fútbol, hecho que finalmente se da.
Aquel infarto lo aparta de la vida deportiva y le abre las puertas del Olimpo, cuya entrada tenía comprada desde hace mucho tiempo.
Con Iker se va el capitán que levantó al cielo de Sudáfrica la Copa del Mundo con España. El que alzó las dos Eurocopas en Viena y Kiev.
Con Iker se va los últimos 20 años de fútbol. Dos décadas imborrables que ahora pasan directamente a la hemeroteca, al recuerdo, al cajón del cerebro donde se almacenan los buenos momentos.
Su debut:
Las lesiones de Bodo Illgner y Albano Bizarri le dieron la alternativa a un joven de 18 años que se encadenaría a los palos y no dejaría el puesto. Al final de temporada acabaría siendo titular en la final de la Champions League, frente al Valencia, en París. La primera de las tres Copas de Europa que lucen en su palmarés.
Una tremenda sala de trofeos en la que se incluyen además dos Eurocopas y un Mundial, el torneo que elevó su categoría de héroe madridista a deidad del fútbol español.
Su atajada a Arjen Robben en la final fue tan decisiva como el gol de Andrés Iniesta y, si no se celebró con la misma efusividad, fue porque no había sello en las gargantas que debían gritar su acción.
Iker sacó el pie, desvió el balón y también el lápiz divino que estaba escribiendo en la historia el triunfo holandés. Aquella noche los brazos y los labios que alzaron y besaron el trofeo más preciado del fútbol fueron los suyos.
Iker dice adiós. Y el fútbol mundial le dice gracias por tanto.
Agencia / Vox Populi Noticias






















